Sobre volver a hacer cosas

Entonces pasó porque se dio vuelta. Porque la encontré en un cajón que estaba muy alto y omití lo extraño del evento, pensé que había sido un olvido y que todo podía ser como antes. Hace tres días que todo es como antes. Encontré en mi cama algo que tenía el aspecto de la cáscara de pan la de antes y alrededor tirabuzones blancos que se movían al acercarme a mirar. Livianos, entonces. Venían de adentro de la almohada que volvía a deshacerse por la punta colocada para que coincida con la terminación cerrada de la funda, una imagen familiar cuyo olvido hizo recurrir en un error molesto. Con un entusiasmo impropio de alguien en mi situación y una sonrisa algo tonta, junté cáscaras de pan y tirabuzones, la hice girar para que se deshaga bajo la contención de la funda una postergación y volví a descansar sobre la única almohada que me gusta.

Entrevista a los candidatos a Presidente del Frente Amplio.

—Quería preguntar a los candidatos cuál es su número preferido. 

A: —18. 
C: —18. 
X: —18. 
R: —18.

—¿Y si tuvieran que elegir otro?

A: —35. 
C: —35. 
X: —35. 
R: —35.

—Muchas gracias.

A: —De nada, es usted muy amable por ambas preguntas. 
C: —De nada, es usted muy amable por ambas preguntas. 
X: —De nada, es usted muy amable por ambas preguntas. 
R: —De nada, es usted muy amable por ambas preguntas.

La otra velocidad

Se andan buscando. Todo el esfuerzo en la creación de un discurso que logre atraer a alguien de la forma más estandarizada posible. Un discurso que encuentre con quién dejar de sentir soledad. Una soledad que también es un discurso, un nuevo discurso que cae en la paradoja de no querer algo estandarizado.

Sísifo llega hasta arriba, a Sísifo se le cae la piedra, Sísifo baja a buscarla pensando que es un imbécil. Una vez me dijeron que si uno tiene la certeza de que todo esfuerzo por combatir la soledad está destinado a fracasar, es probable que el hedonismo cubra todo. El hedonismo como discurso sutil, tomando todo, nublando todo, dejando nada.

El desafío: encontrar el vértigo en la búsqueda de la tranquilidad. La propuesta: lograrlo mediante la otra velocidad. La renuncia a los atajos, que nos proponen desde la gerencia del placer, tiene que ser un orgullo. Lo que no quisimos hacer. Que nos tilden de cobardes, que sean condescendientes, que rían ladeando la boca; nuestra respuesta será la frágil calma de la incertidumbre, abocados a la búsqueda de un sitio donde estar tranquilos.

Nosotros amamos afuera del tarro.

“Adiós Mundo Cruel” de Enrique Guzmán es una de las canciones más bizarras que he escuchado. Hace un par de años que la estoy buscando y di con ella en esta hermosa tarde de protoverano. Disfruten.

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Ceterquimobsershurenuí, Seternepanedoyorduí.

Ilviantdosiluanqueshevián, Trenepazanmilmusicián.

Anyurcetermoundrafole, sanfoayevuluídirpurcuá.

Mesilma acupelaparole, ilparletuyuravonmuá.

Esavuá, cubremavuáaaaaa…

PADAM, PADAM, PADAAAAAAAAM.

Un lindo y breve documental para entrar en el mundo de la batalla Karpov - Kasparov, la mayor de la historia de los deportes.

Django Reinhardt et le Quintette du Hot Club de France, Undecided